Voluntad política. - KW77 COMUNICACIÓN

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jueves, 7 de noviembre de 2019

Voluntad política.

La ciudadanía lo ha dejado bien claro: “SOS Mar Menor”. Según varias fuentes, unas 55.000 personas se manifestaron en Cartagena exigiendo una solución para la profunda crisis ambiental de la laguna salada más importante de Europa. El protagonismo lo tuvo la ciudadanía, no los políticos, por primera vez. Desde hace más de 30 años, algunos venimos diciendo que el Mar Menor está enfermo y reclamando a las diferentes autoridades políticas que tomen cartas en el asunto. Pues el asunto, nuestro enfermo, está en la UVI y ya lo ve todo el mundo.
Lo que muy pocas personas ven es la enorme cortina de humo, de enormes intereses económicos y de poder, que subyace a todo lo que se vierte a la opinión pública. ¿Hay pruebas de ello? Muchas. Me atrevo a formular algunas preguntas para las que, tres semanas después, continuamos sin respuesta:
  • La explicación actual sobre la muerte de peces y crustáceos en la playa de Villananitos y el puerto de Lo Pagán, en San Pedro del Pinatar, el 12 de octubre, se fundamenta en la existencia de una capa anóxica que, recorriendo la laguna, se movió hasta la esquina norte del Mar Menor y, concentrándose allí, dejó la columna de agua sin oxígeno. Entonces… ¿Cómo se explica que testigos declaren que el mar estaba en calma y soplaba un ligero viento de levante?
  • Una capa anóxica significa que no contiene oxígeno. ¿Puede afectar al color, olor y transparencia del agua? Los testigos dicen que el fenómeno ocurrió de forma rápida, en minutos, volviéndose el agua de color gris y con un intenso y desagradable olor a cloaca.
  • Asumiendo que no se hubiese producido un vertido del tanque de tormentas, como siguen asegurando desde el Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar, debido a su conexión con la red de alcantarillado y sus aguas van a la depuradora… ¿Por qué se lavó con agua dulce el tanque de tormentas dos días después del desastre? Y, ¿Por qué, casualmente, se observó cómo dicha agua se vertía al Mar Menor en el puerto de Lo Pagán?
  • Si el sistema de saneamiento de San Pedro del Pinatar funciona y funcionó perfectamente durante la crisis… ¿Cómo es posible que siga entrando agua contaminada al Mar Menor en la playa de Villananitos, a día de hoy, justo en el punto cero del desastre?
  • Es más, si el sistema de saneamiento funcionó adecuadamente ¿cómo se explican estas declaraciones de José Antonio Albadelejo Lucas, quien fuera alcalde de San Pedro del Pinatar hace unos años?
  • Los pescadores fueron testigos de todo lo ocurrido ¿Cómo se explica que ninguno haya salido a denunciar lo que vio? Porque, personalmente y de forma particular, sí te cuentan algunas cosas pero luego… Silencio total. Curiosa coincidencia con la ayuda de 400.000 € que acaba de aprobarse.
Tales son algunas de las muchas preguntas que están en el aire, sin resolver todavía. Demasiadas cuestiones rodean aún al mayor desastre de mortandad animal del Mar Menor. ¿Acaso se quiere ocultar la verdad de lo sucedido? No es, pues, de extrañar el incremento de variadas «teorías conspiratorias».
El pasado 31 de octubre, el Fiscal Superior de la Región de Murcia, López Manzanera, dijo en la Cadena Ser que en unos días sabríamos lo que mató a los peces y crustáceos. El departamento de Toxicología de la Facultad de Veterinaria está analizándolos. Menos mal que en las autopsias humanas se tarda bastante menos.
El problema del Mar Menor no es la muerte repentina de peces y crustáceos, por el que debería depurarse hasta la última responsabilidad. Coincido con el Fiscal en que es muy complejo sopesar el grado de responsabilidad de todos los implicados en la situación actual del Mar Menor. Seamos honestos: 30 años de atrocidades, irresponsabilidades, intereses, de mirar hacia otro lado, nos han llevado a un punto casi de “no retorno” en la laguna. Pongan en mis anteriores palabras a las diferentes Administraciones o a diferentes colectivos.
¿Por qué hemos llegado hasta aquí?
A ningún político le interesa “mojarse” a treinta años vista. Eso no gana elecciones, al menos hasta ahora. Esperemos que, tras la enorme repercusión de la manifestación, los políticos entiendan que la sociedad se está hartando.
Los colectivos tienen sus propios intereses y los anteponen a cualquier otra causa colectiva. Esto vale tanto para los ecologistas, que sólo quieren volver al secano, como para los empresarios especuladores de cualquier sector (agrario, hostelero, constructor).
Voy a poner un ejemplo de lo que acabo de indicar: los científicos.
En la facultad de biología tuve el honor de recibir clases y aprender de ilustres científicos de la Universidad de Murcia. Así, en la asignatura de Ecología, el Dr. Miguel Ángel Esteve me enseñó buena parte de lo que sé sobre el funcionamiento de los ecosistemas. Pero… ¿qué ocurre cuando un científico utiliza sus conocimientos para hacer política? No se debe inferir que, por saber mucho de ecología, se conozca la solución perfecta para el maltrecho Mar Menor. Si un científico entra en política, como haría cualquier ser humano, planteará soluciones acordes con su ideología (la cual distará de la ciencia, pues ésta no pertenece a ningún tipo). Concretamente, Esteve fue diputado regional por Izquierda Unida y activo fundador y miembro de asociaciones ecologistas. No pongo en duda sus conocimientos científicos, doy fe que son enormes, sino la imparcialidad de sus soluciones.
Otro ilustre profesor mío, en la asignatura de Oceanografía, el Catedrático Ángel Pérez Ruzafa. En una comparecencia en la comisión de la Asamblea Regional sobre el Mar Menor, anterior a las inundaciones de 2016, dejó bien claro a quién compete encontrar los problemas, a quién dar las soluciones y a quién ejecutarlas. Fantástico ver cómo el científico “abronca” a los políticos por no tomar las decisiones que son tan necesarias y que son su obligación.
La comparecencia completa se puede ver en este enlace, con una explicación magistral de lo acontecido en el Mar Menor en los últimos treinta años.
Entonces, cuando un científico, ecologista y de izquierdas, dice que la solución es volver al secano… ¿Lo dice cómo científico? Es evidente que no. No podemos obviar en la solución del Mar Menor la realidad actual de un sector como el agrícola, bien descrito por nuestro compañero Daniel Ruiz en este artículo.
Extraer agua del acuífero contaminado para bajar el nivel freático es, actualmente, una de las primeras actuaciones que un ejecutivo, es decir, un Gobierno Regional, político, debería acometer, independientemente de si dicha contaminación es de origen agrícola o urbano. Evitar la entrada de agua por escorrentía al Mar Menor sería otra de las medidas urgentes, y seguimos viendo cómo los alcantarillados vierten a la laguna, y tenemos una rambla del Albujón transformada en río (debe de ser cosa del cambio climático). Por contra, abrir golas nunca debería ser una solución. Todos estos problemas los explica el catedrático Pérez Ruzafa en la citada comparecencia.
En resumen. Los políticos, cuya responsabilidad es la de solucionar la gravísima situación en la que se encuentra nuestro amado Mar Menor, deben confeccionar una Ley Integral, que recoja TODAS las causas expuestas por los científicosTODAS las soluciones planteadas por los técnicos; y determine como ejecutar, a corto, medio y largo plazo, la recuperación del Mar Menor.
Por lo tanto, lo único que hace falta para arreglar este terrible entuerto, tras treinta años de desidia, es… Voluntad política.
Manuel Calero. Sota de Palos.

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